Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Hay que tomar el toro por las astas.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
La razón es de quien la tiene.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Más claro, agua.
Oir a todos, creer a pocos.
A traidor, traidor y medio.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Riña de amantes, agua referescante.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
La libertad vale más que el oro
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Donde hay gana, hay maña.
A lo que no puede ser paciencia.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Buena madera, buen oficial espera.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.