Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Buenas cartas a veces pierden.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Al loco y al aire, darles calle.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
La vida da muchas vueltas.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Más vale algo que nada.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
La mentira busca el rincón.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Hay que dar el todo por el todo.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Jornada emprendida, medio concluida.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Hacer de necesidad virtud.
Haber de todo, como en botica.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Mucho tocado y poco lixo.
Mas papista que el Papa.
Hay que ser puerco pero no trompudo.