Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Planta y cría y tendrás alegría.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
De día beata, de noche gata.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
Le dieron gato por liebre.
Hombres de noche, muñecos de día.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
El yerro encelado, medio perdonado.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Deja que el buey mee que descansa.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Favor con favor se paga
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
De oveja negra, borrego blanco.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
El que no asegunda no es buen labrador.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
A caballo ajeno, espuelas propias.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Llamar al gato, gato.
Buena crianza no pierde punto.
Gato enratado no quiere pescado.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Donde no hay pan, se va hasta el can.