Cada pelo hace su sombra en el suelo.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Quien no canea, calvea.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
De padres asientos, hijos taburetes.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
Ama de cura, puta segura.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Buen amigo es el dinero.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Pájaro de la ultima cría, ni come ni pía.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Cielo a corderos, agua a calderos.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
El pescador de caña, más come que gana.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Hasta los animales se fastidian.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.