Solo como Adán en el día de la madre
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Quien no canea, calvea.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Ama de cura, puta segura.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
De padres asientos, hijos taburetes.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Buen amigo es el dinero.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
El pescador de caña, más come que gana.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Pájaro de la ultima cría, ni come ni pía.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
A tres de pelea, enséñales la suela.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.