De día beata, de noche gata.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Planta y cría y tendrás alegría.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
El miedo no anda en burro.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Pa' todo hay fetiche.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Es más entrador que una pulga.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Ande o no ande, caballo grande.
Al mal dar, tabaquear.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Salvarse por los pelos.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Artero, artero, más non buen caballero.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Buscar cinco pies al gato, y solo tiene cuatro.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Sin pito y sin flauta.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Al loco y al fraile, aire.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Llave puesta, puerta abierta.
Agárreme, que llevo prisa.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
El niño llorón y la china que lo pellizca.