De oveja negra, borrego blanco.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Saber uno los bueyes con que ara.
Más vale mendrugo que tarugo.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Quien hijo cría, oro cría.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
La cabra siempre tira al monte.
A cada paso, un gazapo.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Donde hay patrón no manda criado.
Ama como el lobo ama a la oveja
A buey viejo, pasto tierno.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
Dos capitanes hunden el barco.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Arca abierta al ladrón espera.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Donde manda el amo se ata la burra.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
El mucho joder empreña.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
El que mucho corre, pronto para.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
La más fina mula, patea y recula.
El que nace para pito nunca llega a corneta.