Mostacho gacho, señal de borracho.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
En enero, cada oveja con su cordero.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Al asno lerdo, arriero loco.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
El que no asegunda no es buen labrador.
Necios y gatos son desconfiados.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Le dieron gato por liebre.
Para colmo de males, tratar con animales.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Gato enratado no quiere pescado.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Cada cual a lo suyo.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Foso y vallado, buen cercado.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Buen moro, o mierda u oro.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
El que venga atrás que arree.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Pesar compartido, pronto es ido.
La comida reposada, y la cena paseada.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Gallina en casa rica, siempre pica.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Tienes más cara que un saco perras.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.