Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
El que no sirve para comer, no sirve para trabajar.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Sigue los impulsos de tu corazón
A ruin, ruin y medio.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Cántaro roto para tiesto vale.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Primero mis dientes y después mis parientes.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Lo mismo cuesta llegar a cordero que a carnero.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Ignorante y burro, todo es uno.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Cada necio quiere dar su consejo.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
Contra la gota, ni gota.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Por los ojos entran los antojos.
El que nace chicharra, muere cantando.
La sardina y el huevo a dedo.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Te casaste, te entera.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Con los años viene el seso.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios