La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
El buen paño dentro del arca se vende.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Riña de amantes, agua referescante.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Quien pisa con suavidad va lejos.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Cada uno en su casa es rey.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
El que debe y paga, descansa.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
La felicidad es como un león insaciable
Calle mojada, caja cerrada.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
No solo de pan vive el hombre.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Buey que muge, todos le temen.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
La mano que no puedes morder, bésala.
La buena mula en el establo se vende.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Dos es compañía, tres multitud.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.