Malo es errar, pero peor es perseverar.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
No hagas bien sin mirar a quien.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Para aprender, perder.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Nunca para el bien es tarde.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Haces mal, espera otro tal.
Quien hace, aplace.
Amar a todos, confiar en nadie.
Libro prestado, libro perdido.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
En arca abierta, el justo peca.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Con pedantes, ni un instante.
Un ten con ten para todo está bien.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Para todo perdido, algo agarrado.
A buen santo te encomiendas.
A padre avaro, hijo pródigo.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.