Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Ayatola no me toques la pirola.
Amor de asno, coz y bocado.
Loro viejo no da la pata.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Dichosos los ojos que te ven.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Hasta ajustar, regatear.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Mala olla y buen testamento.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Hurta y reparte, que es buen arte.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Amor no sufre ausencia.
Si te he visto no me acuerdo.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Artero, artero, más non buen caballero.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Lo prometido es deuda.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
El que aconseja, no paga.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Va para atrás como el cangrejo.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Buenas razones cautivan los corazones.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
El buen libro de las penas es alivio.
A la burla dejarla, cuando más agrada.