Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Pasar amargura por ganar hermosura.
El amor no quiere consejo.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Padre diestro, el mejor maestro.
Quien la haga que la pague.
Después de la risa viene el llanto.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Del viejo el consejo.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Cada cosa tiene su precio.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Deja la h de ayer para hoy.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
El que da, recibe.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Suerte, y al toro.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Buena cautela, iguala buen consejo.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Que no te den gato, por liebre.