Cada cual arrima su sardina a la braza.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
La contradicción es la sal del pensamiento
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Lo malo nunca es barato.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
El haragán es el hermano del mendigo.
Dame venta y te daré cuenta.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Hijo de gato caza ratón.
Bailarines en cojos paran.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
No hables por boca ajena.
Yerro es ir de caza sin perro.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
El vino casi es pan.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Al agradecido, más de lo pedido.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Meter aguja y sacar reja.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Buena, por ventura; mala, por natura.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
El primer paso es el que cuesta.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.