La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Hay que comer para vivir, no vivir para comer.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Ama profunda y apasionadamente.
Nunca falta un culo para un bacín.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
No hay viejo sin dolor.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Febrero, cebadero.
Tirar la casa por la ventana.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
La labranza no tiene acabanza.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Mejor prevenir que lamentar.
Casa sin madre, río sin cauce.
El que mucho come, poco adelgaza.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Amigos pobres, amigos olvidados
De bromas pesadas, veras lamentadas.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Hablar con lengua de plata.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
El que pide lo justo, recibe migajas.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.