El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Dos es compañía, tres multitud.
Como te cuidas, duras.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Al pan se arrima el perro.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
El día que te casas, o te curas o te matas.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Ocasión llegada presto agárrala.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Casarás y amansarás.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
A perro macho lo capan una sola vez
Hay confianzas que dan asco.
Tirar la casa por la ventana.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Más vale puta moza que puta jubilada.
La fortuna es madrina de los necios.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
El uso hace al maestro.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Amor es el verdadero precio del amor.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
No hay borracho que coma lumbre.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.