Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Perro ladrador, poco mordedor.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Al desdén con el desdén.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Por el rastro se da con la liebre.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
La ocasión llega, llama y no espera.
Hoy te lo dice tu amiga.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Tragando aunque sea saliva.
La excepción confirma la regla.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
No hay don sin din.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
El uso hace al maestro.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
La Cruz, la viña reluz.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Quien primero viene, primero tiene.
Las indirectas del padre Cobos.
Pedir las perlas de la virgen.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
El hábito no hace al monje.
El que persevera triunfa.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Tal padre, tal hijo.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Cazador y cazado confían en Dios.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Es tonto, pero se mete en casa.