Bota vacía la sed no quita.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Casa de Dios, casa de tos.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
A confite de monja pan de azúcar.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Le quedo como anillo al dedo.
A bestia loca, recuero modorro.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Tienes más salidas que una autopista.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Limando una viga se hace una aguja.
El que se apura, poco dura.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Al agradecido, más de lo pedido.
Si te queda el saco.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
El dolor físico solo el que lo siente.
Haz mal y guárdate.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
De padres bocois hijos cubetas.
No dejar títere con cabeza.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
El hombre pone y la mujer dispone.
El que no cojea, renquea.
En enero no te separes del brasero.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Cada raposa mira por su cola.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Codicia mala, el saco rompe.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Non se pode mamar e asubiar.