Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Por la plata baila el mono.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
La excepción confirma la regla.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
O la bebes o la derramas.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Me lo contó un pajarito
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Tal padre, tal hijo.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Al bueno por amor y al malo por temor.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Haz mal y guárdate.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
En ningún apostolado falta un judas.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Le quedo como anillo al dedo.
El dolor embellece al cangrejo.
El que quiere besar, busca la boca.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
El uso es maestro de todo.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
No hay atajo sin trabajo.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.