Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
La naturaleza proveerá.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Lobos de la misma camada.
Quiéreme poco pero continúa
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Reino dividido, reino perdido.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Por la plata baila el mono.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
Buena vida, padre y madre olvida.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Dios perdona a quien su culpa llora.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
La razón y el agua hasta donde dan.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Ni lava ni presta la batea.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
La virtud es de poco sueño.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.