Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Amor de amos, agua en cestos.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Hay que predicar con el ejemplo.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
La unión hace fuerza.
En la causa está el remedio.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Del que jura, teme la impostura.
El que la hace riendo, la paga llorando.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Beberás y vivirás.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Llena o vacía, casa que sea mía.
La falta de progreso significa retroceso.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
El que debe y paga, descansa.
Para ganar, forzoso es trabajar.
A quien le dan pan que no coma.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
El abismo lleva al abismo
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
El cebo oculta el anzuelo.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
A palabra necias, oídos sordos.
A chica boca, chica sopa.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.