Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
La esperanza mantiene.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
El comer, es maestro del beber.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Cada cosa tiene su precio.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Hay ropa tendida.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
En caso de duda, la más tetuda.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Nunca falta un roto para un descosido.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Consejo tardío, consejo baldío.
Boca seca hace bolsa llena.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
La monotonía genera aburrimiento
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Amor nunca dice basta.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Más vale amante bandido que novio jodido.
El mucho joder empreña.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Cuanto más amistad, más claridad.
La que fácil llega, fácil se va.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
El borracho vendería los pantalones por beber.
Acuérdate al atar de que has de desatar.