Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Palabra de cortesano, humo vano.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Pan para hoy, hambre para mañana.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Decir, me pesó; callar, no.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
El relajo es dulce después del trabajo.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Buena razón quita cuestión.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Al mal año, tarria de seda.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Un deber fácil no es un deber
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Ir por los extremos no es de discretos.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Quien mucho escucha, su mal oye.
El casado casa quiere.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
El que evita la tentación, evita el pecado.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.