De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
La vecindad es fuente de amistad.
Decir, me pesó; callar, no.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
A cada ermita le llega su fiestecita.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Quien mucho escucha, su mal oye.
La suerte nunca da, solo presta.
El que da, recibe.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
El que se va no hace falta.
Dinero guardado, barco amarrado.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.
Consejo tardío, consejo baldío.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Amante atrevido, de la amada más querido.
La gente discreta, no suelta la jeta.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
El hambre es muy mala consejera.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
La fantasía es la droga de la mente
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Cada día tiene su refrán y su afán.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
La que fácil llega, fácil se va.