A barba muerta, obligación cubierta.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Hay que darle el beneficio de la duda.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Nadie toma lo que no le dan.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Para conservar amistad, pared en medio.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Quien nada pide, nada recibe.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Nadie está obligado a lo imposible.
La hambre no tiene aguante.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Bailar la trabajosa.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Mala yerba, mucho crece.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Cada uno con su humo.
Júntate, que junto estabas.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
El que más hace, menos alcanza.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
El que mucho ofrece, poco da.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Quien anda mal, acaba mal.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
A quien presta nada le resta.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Quien no tiene quiere más.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
A más años, más desengaños.