Gente parada, malos pensamientos.
La necesidad hace parir hijos machos.
El placer es víspera del pesar.
Inclinar la balanza.
Amor forastero, amor pasajero.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Costumbre mala, desterrarla.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
A donde las dan, allí las toman.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Paciencia, cachaza y mala intención.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
A buena confesión, mala penitencia.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
A cada paje, su ropaje.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
En la tardanza está el peligro.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Dueña que mucho mira, poco hila.
A la vejez, dinero y mujer.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Más querría servir que recibir.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
A lo que no puede ser paciencia.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Quien ama, teme.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.