Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Paga para que te acrediten.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Agarrando aunque sea fallo.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
No te acostumbres a lo que no dure.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Cuanto más se duerme más se quiere.
Estar en tres y dos.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Arriba canas y abajo ganas.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
De la esperanza vive el cautivo.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Mas mata la duda que el desengaño.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Cada pez en su agua.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Paciencia y barajar.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Deuda pagada, otra empezada.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Bastante colabora quien no entorpece.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
La necesidad hace parir hijos machos.