Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Paga para que te acrediten.
Mujer casada, casa quiere.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Como pecas, pagas.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Cuanto más pobre, más hijos.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
El llanto alivia el quebranto.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
El que paga manda y el que no se aguanta.
El que algo teme, algo debe.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Paciencia y barajar.
A causa perdida, mucha palabrería.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Si la socia no come, y no bebe el socio, no tendrán fuerzas para cumplir con el negocio.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Hay que sufrir para merecer.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
A marido ausente, amigo presente.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Pan tierno, casa con empeño.
El que huye, obedece.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
El que trae , lleva.