Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Pesar compartido, pronto es ido.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
El que la sigue la consigue.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
El inferior paga las culpas del superior.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Quien la haga que la pague.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Beber, hasta la hez.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Cuanto más pobre, más hijos.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Las cosas caen por su propio peso.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Mujer casada, casa quiere.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Hay que sufrir para merecer.
El amor y los celos son compañeros.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Firma papel y te encadenarás a él.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.