Si la socia no come, y no bebe el socio, no tendrán fuerzas para cumplir con el negocio.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Buena condición vale más que discreción.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
A padre avaro, hijo pródigo.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Siempre es pobre el codicioso.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Cuentas claras, amistades largas.
El que tiene sed, busca agua.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
El que huye, obedece.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
La diligencia es la madre de la buena forma.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Es mejor deber dinero y no favores.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
El que algo teme, algo debe.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Como pecas, pagas.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Paja triga hace medida.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
De tales devociones, tales costurones.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
A marido ausente, amigo presente.
O faja o caja.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.