Obremos a no ver, dineros a perder.
Habiendo don, tiene que haber din.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Quien bien quiere, bien obedece.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El que fía, o pierde o porfía.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
El pecado te acusa.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
La mujer casta esta siempre acompañada.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
El que da porque le den, engañado debe ser.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Hay miles de miserias en un solo amor
Beber con medida alarga la vida.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Todo en la vida tiene su medida.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Amor comprado, dale por vendido.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
El llanto alivia el quebranto.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.