Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Gran constipado, culo apretado.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Poco freno basta, para la mujer casta.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Muchos componedores descomponen la novia.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
Todo tiene un fin.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Recién muerto, hasta el peor, tiene del santo el olor.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Hablar por la boca del ganso.
Campana de latón, tiene mal son.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Idos y muertos es lo mesmo.
Lo bello es difícil.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.