Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
La mierda cuando la puyan hiede.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Malo vendrá que bueno me hará.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Nada puede dar quien nada tiene.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
La prisa produce desperdicios.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Agua estancada, agua envenenada.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Rana en el fondo del pozo.
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Ante Dios, todos somos iguales.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
A otra cosa mariposa.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Pueblo chico infierno grande.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.