No eches toda la carne al asador.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Sin dudar, no hay acertar.
Quien pregunta, no yerra.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Ruego de Rey, mandato es.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
El que llora su mal, no lo remedia
Botas y gabán encubren mucho mal.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
La burla, para quien le gusta.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Las ideas están exentas de impuestos.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Lengua malvada corta más que espada.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Lo tragado es lo seguro.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
El que muda de amo, muda de hado.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Más peligroso que mono con navaja.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.