Aquel pregona vino y vende vinagre.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
El aburrimiento es una desgracia
Envidia, ni tenerla ni temerla.
A mal viento va esta parva.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Por puerta abierta ladrones entran.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Eso es harina de otro costal.
Para mi cualquier petate es colchon.
Por San Blas, el besugo atrás.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Saco de yerno, nunca es lleno.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Llegar y besar el santo.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Con el amor está el temor
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Panza llena, quita pena.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Peor es mascar lauchas
A la zorra, candilazo.
Faldas largas, algo ocultan.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Ambicioso subido, pronto caído.