El que se enfada en la boda, la pierde toda.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Rectificar es de sabios.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Mas vale dar que recibir.
El que algo teme, algo debe.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
O Cesar, o mierda.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
A la puta, el hijo la saca de duda.
El que presta, a pedir se atiene.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
La mala fe, no pare hembra.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Abuso no quita uso.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Precaverse contra un posible percance.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
El pez muere por su propia boca.
El que se queja, sus males aleja.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Muerte y venta deshace renta.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Le debe a cada santo una vela.
Jugar y perder bien puede suceder.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Más vale que sobre que no que falte.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Se quedó sin el pan y sin la torta.