Pedir más es avaricia.
A mala leña un buen brazado.
A veces perdiendo se gana.
Cuando borrachos hay, madre falta.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Todo lo prieto no es morcilla.
Pasión tapa los ojos a la razón.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
No hagas leña del árbol caído.
Hay miles de miserias en un solo amor
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
No fío, porque pierdo lo mío.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Casa de concejo, pajar de viejo.
A tal puta, tal rufián.
A refajo verde, ribete encarnado.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Cada cual a lo suyo.
Casa de muchos, casa de sucios.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
El que canea, no calvea.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
La Justicia tolerante es cómplice del maleante.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
A bestia loca, recuero modorro.
Le puso el dedo en la llaga.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Una sola vez no es costumbre.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.