Buen cazador, mal labrador.
Buen comer, trae mal comer.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Pájaro que huye, no hace daño.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Bien reza, pero mal ofrece.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
No es por el huevo, sino por el fuero.
Si vives de fiado, vives señalado.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Fiado has, tu pagarás.
Ruin es quien por ruin se tiene.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Quien roba una vez, roba diez.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Su ladrido es peor que un mordisco
Los celos son el amor propio de la carne
El casado por amor vive vida con dolor.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Quien guarda valores, padece temores.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
El dinero corrompe al hombre.
Las penas de amor las quita el licor
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Se heredan dinero y deudas
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Perfecto solo Dios.
A buen juez, mejor pastor.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Buen corazón vence mala andanza.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.