Un ruin ido, otro venido.
Malos reyes, muchas leyes.
Dios nos libre de un ya está hecho.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
El buen traje encubre el mal linaje.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Quien come aprisa, come mal.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Quien mal padece, mal parece.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Obra con amores y no con buenas razones.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Pereza, llave de pobreza.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Libro prestado, libro perdido.
El que es pendejo ni de dios goza.
Maldigo el diente que come la simiente.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Buen pedidor, mal dador.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
No hagas trampa en que caigas.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Del que jura, teme la impostura.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Dar carne al lobo.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.