El que ama el peligro, en él perece.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Sin puta y ladrón no hay generación.
A falta de reja, culo de oveja.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Todo gran amor no es posible sin pena.
Aseada aunque sea jorobada.
Tanto pedo para cagar aguado.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Casamiento malo, presto es concertado.
Pobreza, víspera de vileza.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Demasiado pedo para la mula.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
Hay que predicar con el ejemplo.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Cuenta errada, no vale nada.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Burla pesada, en veras acaba.
Amor de dos, amor de Dios.
Váyase lo ganado por lo perdido.
El que pestañea pierde.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.