La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Fue por lana y salió trasquilado.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
La jodienda no tiene enmienda.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
La confianza da asco
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Bicho malo nunca muere.
Ruin amigo no vale un higo.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Caga más una vaca que cien palomos.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Al rey muerto rey puesto.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
No hay rosa sin espinas.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Mujer desnalgada es hombre.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
El hombre es un animal de costumbre.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.