A quien da y perdona, nácele una corona.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
La avaricia rompe el saco.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
La comprensión siempre llega más tarde.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Araña muerta, visita cierta.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Quien hace por común, hace por ningún.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Con buenos modos se consigue todo
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Mal largo, muerte al cabo.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Boca abierta, dientes de oro.
La ocasión asirla por el guedejón.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Hablar poquito, y mear clarito.
El precio se olvida, la calidad permanece.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
A candil muerto, todo es prieto.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
A flores nuevas, afeite perdido.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Amor no quita conocimiento.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.