El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Hablar poquito, y mear clarito.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
En el pedir no hay engaño.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Dos no riñen si uno no quiere.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
El que apura su vida, apura su muerte.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
El vino, de la verdad es amigo.
Tanto pedo para cagar aguado.
Hombre harto, no es comilón.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
La que fácil llega, fácil se va.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Para prosperar, vender y comprar.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Bien está lo que bien acaba.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
De desgraciados está el mundo lleno.
En el pecado se lleva la penitencia.
El aburrimiento es una desgracia
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
El que siembra, cosecha.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Más obrar que hablar.
El dolor embellece al cangrejo.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.