La verdad no peca pero incomoda.
Dar y tejer es buen saber.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Sirva de algo mientras se muere.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Quien desparte lleva la peor parte.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Palabra de boca, piedra de honda.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Ruego de Rey, mandato es.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Para presumir hay que sufrir.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Viva la gallina, y viva con su pepita.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
A quien da y perdona, nácele una corona.