Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Que la haga el que la deshizo.
Amor con casada, vida arriesgada.
Nada que sea violento será permanente.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
El amor hace salir alas
Negocios largos, nunca bien acabados.
Los enamorados, no ven a los lados.
Un buen día nunca se olvida.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Abril concluido, invierno ido.
El que bien ama, tarde olvida.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Barba a barba, vergüenza se cata.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Dame gordura, darte he hermosura.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
De día y con sol.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Amor sin plata, no dura.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
A grandes cautelas, otras mayores.
Bien o mal, junta caudal.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Ir por los extremos no es de discretos.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
La verdad no peca pero incomoda.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma