La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Hombre prevenido vale por dos.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
El hable es plata, el silencio es oro.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Remo corto, barca pequeña.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Del uso viene el abuso.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Quien no arrisca, no aprisca.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
A mi, mis timbres.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Pan para hoy, hambre para mañana.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Hacer oídos de mercader.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Viento del solano, agua en la mano.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Gracias que hacen pero no la ven.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Hoy por ti, mañana por mí
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Da y ten, y harás bien.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
El gusto se rompe en géneros.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Escucha el silencio... que habla.