A los tuyos, con razón o sin ella.
El que nada no se ahoga.
De tal palo tal astilla.
Mejor prevenir que lamentar.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
El arco iris brilla después de la tempestad.
Llagas viejas, tarde sanan.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
La manda del bueno no es de perder.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Gusto secreto, no es gusto entero.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
A chico pié, gran zapato.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Amor con amor se paga.
No hay día malo sin día bueno.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Calle mojada, caja cerrada.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Por el interés te quiero Andrés.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Mudarse por mejorarse.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.