Arrimar uno el ascua a su sardina.
Carga que place, bien se trae.
Víbora que chilla no pica.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Feria de loco es el mundo todo.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Irse con la música a otra parte.
Írsele a uno el santo al cielo.
A tal señor, tal honor.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Cuerpo sano, mente sana.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Viejo con moza, mal retoza.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Mala olla y buen testamento.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
De uvas a peras.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Chico pueblo, grande infierno.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Afanar y no medrar es para desesperar.
El trabajo ennoblece.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
No hay dos sin tres.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Inclinar la balanza.