Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Todo en la vida tiene su medida.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Después de toda oscuridad hay luz.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
El que pestañea pierde.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Bien casada, o bien quedada.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Donde mores no enamores.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Sayo que otro suda, poco dura.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Que dulce queda la mano al que da.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Quiéreme poco pero continúa
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
La impureza, pesa.
Allega, allegador, para buen derramador.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Quien te quiere, no te hiere.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Fía mucho, más no a muchos.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
A cada cosa le llega su tiempo.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
En esta vida no hay dicha cumplida.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Mano de santo cura como por encanto.