Ayudaté y serás ayudado.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Hay que dar para recibir.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Cazador y cazado confían en Dios.
Pies fríos, corazón caliente.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Al mal tiempo, buena cara.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Nadie perdona que le hagan un favor.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Principio quieren las cosas.
Ama de cura, puta segura.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Mientras dura, vida y dulzura.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Igual con igual va bien cada cual.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
La palabra es playa, el silencio oro.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
A confesión de parte relevo de prueba.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
En la unión está la fuerza.
Pan no mío, me quita el hastío.