Soportar y perdonar es buena filosofía.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Necesitado te veas.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
El buey pace donde yace.
Amor con casada, solo de pasada.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Males comunicados, son aliviados.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Carne a carne, amor se hace.
Bueno está lo bueno.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Nada tiene al que nada le basta.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
No hay alegría sin aburrimiento
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
La alegría intensa es cosa seria
Casa revuelta, huéspedes espera.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
De lo bendito, poquito.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Campo florido, campo perdido.
Trato es trato.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Tal para cual.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Campo bien regado, campo preñado.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
A buen señor, buena demanda.
Putas y frailes andan a pares.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Hay que poner tierra de por medio.
Demasiada alegría es dolorosa