Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Pueblo chiquito, campana grande.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Las buenas labores honran a los labradores.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Ira de hermanos, ira de diablos.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Tarde piaste pajarito.
Contigo, pan y cebolla.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Donde hay patrón no manda criado.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Amar a todos, confiar en nadie.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Papel, testigo fiel.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
A la guerra, con la guerra.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Buena es la costumbre en el bien.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Los celos son el amor propio de la carne
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
La barriga llena da poca pena.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Pan duro, pero seguro.
La virtud loada, crece.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición