Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Dar un cuarto al pregonero.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Fraile convidado echa el paso largo.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
A buey viejo, pasto tierno.
Pajes; mozos y era Perico solo.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
A chico santo, gran vigilia.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Pastelero a tus pasteles.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
El fraile, la horca en el aire.
Señor por señor, el padre es el mejor.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
No todos los que van a la iglesia son santos
Ama de cura, puta segura.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.